Si los gatos siempre caen de pie y la tostada siempre cae del lado donde tiene mermelada, ¿qué ocurre si atamos una tostada a la espalda de un gato?

Por fin alguien me plantea un auténtico desafio experimental. Debo reconocer que la pregunta me intrigo en cuanto la lei. ¿Qué prevalecería, el gato o la tostada?¿.
Desde el punto de vista de la Ley de Murphy la respuesta dependía de si el gato y la tostada eran tuyos o no. Me explico:
1.- El gato y la tostada son tuyos. Entonces el tandem gato-tostada caeria del lado de la tostada, ocurriendo dos cosas: que la tostada impregnaría el suelo de mermelada volviéndose incomible, y que el gato se partiría el espinazo. Luego, te quedarías sin gato y sin tostada.
2.- El gato y la tostada no son tuyos. Entonces el par gato-tostada caeria del lado del gato, que escaparía corriendo después de comerse la tostada. Asi tendrías que enfrentarte al dueño del gato y la tostada intentando explicarle cómo perdiste a ambos.

Pero de entrada yo preferi no llevarme por la Ley de Murphy y decidi realizar el experimento. Como en mi casa no tengo ni gatos ni tostadas, tuve que salir a comprar ambas cosas. Claro, con el limitado presupuesto que me otorga mi Universidad tampoco encontré ninguna maravilla. En cualquier caso, conseguí un gato que dormía en la despensa de un restaurante cercano y cogí una tostada que encontré en la basura de mi vecino.
Unte la tostada de mermelada por una de sus caras y la amarre con una pequeña cuerda a la espalda del minino, teniendo cuidado de no lastimarlo.
Preparado ya para el experimento me marqué una agenda de realizar 500 lanzamientos diarios durante 10 días hasta completar 5.000 lanzamientos y hallar luego los porcentajes.

Los resultados obtenidos son los siguientes:

·En 794 ocasiones, un 15.88% de lanzamientos, la cuerda se soltó, cayendo gato y tostada por separado.

·En 358 ocasiones, un 7.16% de lanzamientos, el gato me arañó antes de lanzarlo y escapo.

·En 526 ocasiones, un 10.52% de lanzamientos, me manche las manos con mermelada y fui a lavarmelas.

·En 1.049 ocasiones, un 20.98% de lanzamientos, me olvide de apuntar el resultado.

·En 825 ocasiones, un 16.50% de lanzamientos, el gato se comio la tostada y enfermo.

·En 792 ocasiones, un 15.84% de lanzamientos, la pareja gato-tostada cayo detras del armario y no pude sacarlos.

·La hoja con los datos de los 656 lanzamientos restantes, un 13.12% de lanzamientos, se me traspapelo.

NOTA: En el transcurso de este experimento no fue dañado ningún gato ni ninguna tostada. De hecho fui yo el que acabó presentando una demanda por daños y perjuicios contra ambos, pues el gato resultó ser de trapo y la supuesta tostada era más bien parte de la suela de un zapato.