Me encantan los 70,pero tiene eso de malo..aun recuerdo lo traumatico que fue para mi ver una foto de mi padre a lo Bee Gee, cual Tony Manero, con sus pantalones pata elefante blancos, chaleco (blanco), zapatos con tacon y todo eso..prefiero recordar sus fotos despues que nacieramos mi hermano y yo, que iba a lo hippie...
VISTO EN I'M LEARNING TO SHARE!














Sonrio,porque entonces los veiamos y nos veiamos tan bien y yo me asobro cuando miro por ejemplo veo mis fotos de bodas me resulta mi marido como Manolo Escobar,con esas patillas y el pantalon de campana entallado,pero era la moda.
kiss
Jejejejejeje, esto me suena.
Aunque yo pasé de este tema, me seguí quedando con el estilo hippie de los vaqueros y camisas por fuera (generalmente vaqueras también), mas las botas camperas.
Muy a lo "Woodstock".
Eso si, mi pelo era totalmente "afro", como el de la chica de "Together".
Bueno, en un "meme" puse fotos de esas, en blanco y negro además.
Lovely night.
jajaja q pintas xD
la peor década en cuanto a moda se refiere. horror. horribilus
gracias a dios, a mi no me tocó vestir asi. yo de aquellas estaba monísima con mi uniforme de las monjas, que por cierto, odiaba.
recuerdo vagamente a abba en la tele, me chiflaban (y me chiflan) sus canciones. ellas tan monas y ellos con esos pantalones-ajustados-marcapaquetes... sin palabras. si hubiese nacido 15 años antes hoy estaría bizca de tanto mirar para las entrepiernas ajenas, eso seguro.
era la moda, como dice fenicia, y tanto, anónimos sufridoras/es de la moda. me incluyo, pero qué pensarán de nosotros dentro de 30 años???
Fantástico!!! Me encantan ver este tipo de fotos, yo también tengo imágenes de mis padres y tíos con esas pintas a lo Bee Gee. Pero me gustan verlas.
¿Quién sabe cómo nos verás a nosotras nuestros hijos y sobrinos?
Un besote. Mdss
¡Glupsss!:-))))
ohhh si yo tambien me acuerdo jajajaja mi padre con su peinado largo y patillas largas y ahora es todo lo contrario xD
Hola, Meddy ultralinda: A mi me pilló de refilón, llevaba la pata elefante cuando era niño, y esos cuellos de camisa que parecía que llevaba colgando una tapa de wáter. Con mis primeras discos, ya en la adolescencia, los cuellos de camisa eran más dignos, sólo llegaban por el ombligo. Eso sí, cinturones de hebillas monstruosas, pelo revuelto o ensortijado y pantalones que hacían imposible la respiración, marcando.
¡¡Qué espanto!! Puedo presumir de haber sobrevivido a eso.
De todas formas, la música dejó una huella imborrable. La ropa, en cambio, pasto de la trituradora de basuras.
Un besote.
Carlos.